Los aportes de Los Andes a la Constitución de 1991

En 2021 estamos conmemorando 30 años de la proclamación de la Constitución. ¿Cuáles han sido los aportes de Los Andes al proceso de transformación constitucional?

 

Por Manuel José Cepeda
Exdecano de Derecho y asesor del presidente César Gaviria en la Asamblea Constituyente.

El autor de este escrito, egresado de la Universidad de los Andes y exdecano de la Facultad de Derecho, fue asesor del presidente César Gaviria en la Asamblea Constituyente e integrante del llamado kínder presidencial, un grupo de jóvenes abogados y economistas en su mayoría uniandinos, cuyo papel en la reforma de la Constitución de 1991 fue relevante.


En 2021 estamos conmemorando 30 años de la proclamación de la Constitución adoptada por la Asamblea Constituyente en 1991. Desde sus inicios se ha sostenido que es una obra de permanente construcción colectiva, en la que han intervenido numerosos actores en un proceso participativo amplio y sin precedentes en la historia nacional. Sin embargo, en esta publicación de la universidad cabe hacerse la siguiente pregunta, que de otro modo pasarán desapercibida en las numerosas publicaciones de conmemoración:

¿Cuáles han sido los aportes de la Universidad de los Andes al proceso de transformación constitucional?

Antes de responder, resulta pertinente dimensionar la magnitud de este cambio profundo en todos los ámbitos y sectores. No se sostiene que la Constitución haya sido la única causa de las transformaciones. Sin embargo, esta ha cumplido un papel determinante en las que enuncio de manera general y de forma incompleta:

  • Millones de personas han recibido protección de su libertad y su autonomía personal como sujetos dignos capaces de autodeterminarse.
  • Los derechos sociales, principalmente el derecho a la salud, a la educación y a las pensiones, pero no solo estos, son protegidos en Colombia como en ningún otro sistema constitucional del mundo.
  • El derecho a un ambiente sano ha sido desarrollado por todo un sistema nacional de protección ambiental con nuevos instrumentos, procedimientos y órganos, complementados por sentencias importantes.
  • Las personas en condiciones de vulnerabilidad han sido reconocidas y reciben protección constitucional especial.
  • Las organizaciones de la sociedad civil han florecido y han adquirido un rol protagónico en los más diversos ámbitos de la vida nacional.
  • Colombia dejó de ser un estado confesional y pasó a vivir bajo principios de laicidad, tolerancia, y pluralismo religioso.
  • La acción de tutela revolucionó el acceso a la justicia y la eficacia de la justicia.
  • La Corte Constitucional es un actor clave en la vida nacional y es el árbitro de las principales controversias, puesto que por ella pasan las decisiones más importantes en todos los ámbitos.
  • La interpretación de la Constitución ha promovido una transformación acelerada del derecho en todas sus ramas, caracterizada por una disminución del formalismo jurídico y una mayor valoración de la justicia sustantiva.
  • El sistema de partidos evolucionó de un bipartidismo férreo a un sistema multipartidista donde hay mucho juego político.
  • Si bien las prácticas clientelistas no han desaparecido, el electorado puede votar de manera más suelta, ha aumentado la incertidumbre y la apertura política, lo que ha facilitado el surgimiento de nuevas figuras de izquierda, derecha y centro.
  • La Corte Suprema de Justicia, en aplicación del fuero que reemplazó la inmunidad parlamentaria, y el Consejo de Estado, en aplicación de la pérdida de investidura, han investigado y sancionado a decenas de congresistas involucrados en escándalos.
  • Dentro de la Constitución han podido gobernar presidentes con políticas diametralmente opuestas, pero todos han tenido que respetar sus límites.
  • Los presidentes no pueden gobernar por decreto, como se hacía bajo la figura del estado de sitio, sino que están obligados a llevar las principales políticas al Congreso de la República.
  • La Fiscalía General de la Nación contribuyó de manera determinante a desmantelar los carteles de la droga que habían desafiado al Estado y puesto a Colombia al borde del abismo.
  • Con la Constitución se consolidó el proceso de paz con el M-19, se facilitaron los procesos de paz con tres grupos guerrilleros más (EPL, Quintín Lame, PRT) y dentro de ella se llevó a cabo el proceso de paz con la Farc, a pesar de que este grupo guerrillero originalmente no quiso participar en el proceso constituyente y se rebeló contra la Constitución durante más de dos décadas.
  • En todos los gobiernos se han intentado o realizado referendos, consultas populares, o plebiscitos, como expresiones de la democracia directa.
  • Los pueblos indígenas, así como otros grupos étnicos diferenciados, han recibido reconocimiento a sus derechos colectivos y con las consultas populares han ganado voz en los proyectos que pueden afectarlos directamente.
  • La junta directiva del Banco de la República, en virtud de su autonomía constitucional y sus mandatos, ha reducido significativamente la inflación.
  • Las instituciones relacionadas con la política fiscal ofrecen un marco para la toma de decisiones razonables, en las que el gasto social es prioritario, sin que la Constitución haya impuesto un modelo económico.
  • Se han desarrollado las bases constitucionales para la inserción de Colombia en la globalización económica, sin que ello signifique desconocer los derechos constitucionales.
  • El régimen de servicios públicos ha permitido la expansión de su cobertura y el mejoramiento de su calidad con participación de actores privados sujetos a la regulación estatal.
  • Los municipios han adquirido mayor capacidad para decidir sobre los asuntos de interés local.
  • La Constitución ha podido ser reformada para responder a las cambiantes expectativas y necesidades, siempre y cuando sus ejes centrales no sean destruidos, con lo cual se ha obtenido un balance entre flexibilidad y rigidez para proteger la democracia.

En cada uno de estos cambios algún egresado de Los Andes ha contribuido en mayor o menor medida. Ellos pertenecen a diferentes facultades de la universidad.

Sin embargo, en este artículo me limito a mencionar con nombre propio solo a uno, el único que ha sido presidente de la República: César Gaviria; pero aludiré a muchos otros.

Gaviria, que no era abogado sino economista, estuvo impulsando la transformación constitucional desde el gobierno del presidente Virgilio Barco hasta la terminación de su propio mandato presidencial. Como ministro de Gobierno suscribió el memorando que le daba sustento a la propuesta de convocar el plebiscito por fuera del Congreso, por vía de un referendo o una asamblea constituyente. La propuesta de convocar un plebiscito en 1988, planteada en una carta del presidente Barco dirigida al periódico El Espectador en enero, fue el antecedente del movimiento estudiantil que retomó y mejoró la idea con la Séptima Papeleta, votada en marzo de 1990. En dicho movimiento participaron numerosos uniandinos.

Posteriormente, la papeleta aprobada por abrumadora mayoría —el 27 de mayo de 1990— era solo una idea y un mandato político. Faltaba hacer lo imposible: transformarla en una Asamblea de carne y hueso. César Gaviria lo hizo liderando acuerdos políticos y expidiendo el Decreto 1926 de 1990 que autorizó la convocatoria por el pueblo el 9 de diciembre de1990. De ahí surgió la Constitución que nos rige y que está celebrando 30 años.

 

El equipo que promovió distintas iniciativas en torno a la creación de la Asamblea también era predominantemente Uniandino. El llamado kínder de Gaviria era esencialmente de abogados y politólogos de Los Andes, elaboró el proyecto de nueva Constitución presentado por el Gobierno a la Asamblea Constituyente.

Asimismo, en la aplicación y desarrollo de sus principales innovaciones también han participado uniandinos formados en distintas facultades. Por ejemplo, el primer ministro de Medio Ambiente, que promovió la creación del sistema nacional ambiental para aplicar lo que la Corte Constitucional ha llamado la ‘constitución ecológica’.

También, el primer ministro de Defensa civil, que impulsó las nuevas relaciones entre el poder civil y militar y, previamente, lideró el proceso de paz con el M-19 y con los demás grupos guerrilleros que luego estuvieron presentes en la Asamblea Constituyente. Con él trabajamos conjuntamente en justificar ante la Corte Suprema de Justicia que el decreto de estado de sitio, que autorizaba contar la papeleta para convocar una asamblea constituyente, contribuiría a la desmovilización de varios grupos guerrilleros.

Por su parte, la primera etapa de la Corte Constitucional estuvo integrada no solo por dos magistrados uniandinos, uno graduado y otro por adopción, sino por magistrados auxiliares y abogados asistentes mayoritariamente de Los Andes. Desde entonces, los abogados de la Universidad siguen jugando un influyente papel en esta corte.

Y finalmente, el Consultorio Jurídico de la Facultad de Derecho y numerosas organizaciones de la sociedad civil con muchos abogados uniandinos han promovido interpretaciones de la Constitución que han conducido a sentencias transformadoras de la Corte Constitucional.

Se quedan muchos temas y nombres en el tintero. Un “divertimento” para celebrar los 30 años de la Constitución puede consistir en asociar uniandinos, graduados o por adopción, a la lista de transformaciones y en las tres etapas claves del proceso: en el camino que llevó a la convocatoria de la Asamblea Constituyente, en la elaboración de la Constitución y en su posterior interpretación y desarrollo.